Sancho Panza

Sancho Panza

viernes, 28 de octubre de 2011

No entendi pero bueno proseguimos...

Continuamos con nuestro camino hacia cualquier lado y don Quijote que seguia con la idea que yo tenia que azotarme para poder quitar el desencantamiento de Dulcinea y busco azotarme con las correas de Rocinante. Logre detener a don Quijote antes de que este me azotara y lo hice prometer que me jurara que yo iba a hacerlo cuando quiera y como quiera. Seguimos con nuestro camino claro con algo de distancia debido a que a como es don Quijote podia entrarle esa idea en cualquier momento. Nos encontramos unos bandoleros colgados de los arboles y nos dimos cuenta que estabamos cerca de Barcelona solo ahi tienen ese castigo por ese crimen. Nos encotramos con un bandolero llamado Roque que habia pedido varias veces a muchos como rehenes pero no les quitaba todo el dinero solo el que el podia necesitar y los dejaba libres, no parecia tanto un bandolero es mas ni siquiera actuaba como uno por que incluso nos dejo libres a nosotros para seguir con nuestro camino.

De donde salio eso...

Nos detuvimos a comer un momento pero don Quijote por algun motivo extraño dijo que estaba consumido en sus pensamientos y que no pensaba comer, que incluso consideraba dejarse morir de hambre, que incluso que era que lo azotaran para desencantar a Dulcinea pero yo seguia sin entender por que decia todas esas cosas, pero como muchas otras ocasiones no entiendo a mi querido amigo. Llegamos a una venta donde escuchamos hablar a unos caballeros a la par de nosotros sobre una segunda parte del Quijote y don Quijote se quedo confundido y la pidio prestada para poder leerla y ver de que se trataba todo esto, la leyo y dijo que era algo tan malo que le pedio a los caballeros que le dijeran a todos sobre la falsedad del libro. Incluso los caballeros se quedaron asombrados del parecido de don Quijote y mi persona con los del libro que de verdad nos creyeron que eramos.

Como los viejos tiempos

Don Quijote y yo habiamos partido camino hacia Zaragoza en busqueda de aventuras y empezamos a hablar como soliamos hacer y ponernos al dia el uno con el otro miemtras encontrabamos con nuestra primera aventura. Nos encontramos con unos labradores que descansaban y tenian algo cubierto con una manta a la par de ellos. Como siempre don Quijote podia faltar preguntando que tenian y los labradores con gusto le dijeron que eran imagenes de santos que llevaban para una iglesia. Don Quijote dijo que estos eran de caballeros famosos y empezo a contar las historias de cada uno. Don Quijote le gusto tanto ese encuentro que lo califico como una aventura, claro para mi no tenia nada de aventura debido a que en realidad no hicimos nada. Proseguimos tranquilamente con neustro camino y nos habian dicho sobre las vacadas que habian por estos rumbos pero nosotros no hicimos caso y nos topamos con una que nos boto de nuestras montaduras.

Y como si no fuera suficiente mas enredos...

Empezo el combate entre don Quijote y el impostor del labrador, por dicha estuve presente para presenciarlo claro este no duro mucho debido a que el impostor al ver a la hija de la dueña se enamoro y renuncio y al final no hubo ninguna pelea, al parecer no me iba a perder de mucho. La hija de la dueña al ver esto dijo que preferiria estar con este impostor pobre que la ama de verdad que con el labrador de verdad. No podia faltar don Quijote diciendo que si era el verdadero labrador pero que este estaba encatandado por eso su extraño comportamiento. Los duques al ver el gran problema en el que se estaban metiendo dijeron que meterian al impostor en el calabozo para que ya vieran que si era un impostor de verdad. Finalmente don Quijote decide que lo mejor es partir de la casa de los duques y va pide permiso para su salida como todo un caballero y finalmente nos dejan irnos y proseguir con nuestro camino.

Regrese...

La noche me alcanzo y yo aun no llegaba a la casa de los duques para poder encontrarme con ellos y don Quijote. En mi desesperacion por buscar donde poder dormir cai en un hueco tan profundo que ademas de mi poca capacidad atletica tambien el hueco era de una profundidad muy grande, era tan oscuro que ni podia ver si habia algo mas adentro de el. Grite toda la noche pidiendo ayuda pero todo fue en vano. Llego la mañana y vi una salida en una de las paredes del hueco pero seguia estando muy alta para mi. Segui pidiendo ayuda desesperadamente hasta que vi que alguien se asomo. La luz hacia que se me dificultara la vista pero logre distinguir que era don Quijote, claro el siempre desconfiado tuve que comentarle todo lo que sucedio e la insula para que me creyera que era yo y me sacara del hueco. Finalmente me creyo y me sacaron de ahi. Le comente a los duques sobre por que mi regreso y me prometieron que la proxima me darian una insula menos problematica y mas gobernable.

Un viejo amigo...

Me incaminaba de vuelta a la casa de los duques para seguir acompañando a don Quijote en sus aventuras despues del gran fracaso que fui como gobernador de una insula. Honestamente no se que estaba pensando cuando tuve la idea de que yo podia gobernar una insula. Segui con mi camino cuando me encontre con un viejo amigo mio. Nos pusimos a hablar y me contaba como el fue expulsado de España por multiples problemas. Tambien me conto sobre que tenia un tesoro escondido por estos rumbos que debido a eso el habia regresado aqui y incluso me ofrecio que si queria ayudarlo a buscar el tesoro, posiblemente si lo ayudaba incluso recibiria una parte del tesoro pero decido que mejor no. Lo mejor era seguir con mi camino y ir acompañar a don Quijote.

No naci para esto...

Estaba durmiendo placenteramente cuando llegaron corriendo a despertarme diciendo que mi insula estaba bajo ataque. Asi que sali corriendo para defender mi insula, me armaron con dos escudos uno en mi espalda y otro en mi torso, supongo que parecia una tortuga gorda. Sali a las armas y cai casi que instantaneamente y mi armadura poco ortodoxa hizo que se me hiciera imposible poder ponerme de pie nuevamente. Repentinamente todo se puso mas oscuro y solo sentia como todos pasaban encima mio y invadian mi insula. Posiblemente pasaron unas cuantas horas y me despertaron felicitandome por el gran trabajo que habia hecho, pero honestamente no recordaba nada y del cansancio me cai desmayado y me dormi nuevamente. Desperte y me dije a mi mismo que yo no estaba hecho para esto y decidi dejar mi cargo a pesar de que me pedian que me mantuviera pero yo sabia que no haria un buen trabajo que incluso decidi irme tan pobre a como llegue en mi primer dia.